dijous, 3 de juny de 2010

POR COLOMBIA UN CANTO A LA VIDA. POR LAS VÍCTIMAS DEL FASCISMO EN TODO EL MUNDO.




Las víctimas del franquismo. Milagros Riera, ponente.


Estoy aquí representando al Col-lectiu República del Baix-llobregat, así que empezaré presentando a la asociación y a mi misma. El col-lectiu esta destinado a luchar por la República y es también una asociación memorialista, y así interviene en todos los actos republicanos y de memoria y también los organiza la misma asociación, hoy mis compañeros están reunidos en la plaza de Sant Jaume donde cada último sábado de mes pedimos Verdad, justicia y Reparación, lo hacemos como entidad de la Mesa de Catalunya que organiza estas acciones, y llevamos sobre nuestros pechos las fotos de nuestros familiares  desaparecidos y asesinados.

Al presentarme yo debo decir que soy presidenta de la Asociación Ateos y Republicanos, asociación también memorialista que esta dedicada a denunciar los crímenes de la Iglesia durante la Guerra, así como antes y después, si la Iglesia no hubiera apoyado y organizado el golpe de los fascistas este, seguramente,  no hubiera tenido lugar, y después sin ellos la represión no hubiera sido tan cruenta, en muchos casos fueron los propios curas que denunciaban a los que se debía fusilar, los crímenes de los rebeldes se hacían en nombre de Dios, así lo mandaba la Santa cruzada. La Iglesia no ha cambiado, no hay mas que ver su oposición a toda medida de libertad, mientras esconde y ampara los casos de pedofilia.

Quisiera hablar de la overtura de las fosas donde aun yacen nuestros desaparecidos, es un asunto importante, primordial, y debe hacerse, después volveré a hablar de esto, ahora quisiera decir que no son las fosas lo único que debe mover nuestra memoria, una memoria que los escritores fascistas como Pío Moa y otros, así como la Iglesia intenta borrar y escribirla a su manera. Nosotros entendemos recuperar la memoria de todas las victimas, pedimos la anulación de los juicios por los que se condenó como rebeldes a los que defendieron el régimen legal, la República, y esto por los propios fascistas que eran, ellos los rebeldes, el que aun hoy en día figuran como ajusticiados legalmente los que cumplieron su deber defendiendo la legalidad es insoportable, mi suegro fue uno de ellos fusilado por su lealtad a la democracia.

Durante todos los negros años de la dictadura los crímenes siguieron, unos días antes de la desaparición del dictador se condenó a muerte y se fusiló a nuestros camaradas de ETA-FRAP, el juicio fue una farsa, tenemos documentales que lo demuestran, sus condenas sirvieron para perpetuar el miedo y que la monarquía pudiera entronizarse sin encontrar resistencia, así fue, hoy día siguen condenados. Hubo muchas otras victimas, como Puig Antich, Granados, Delgado, todos siguen condenados, su memoria sigue sin ser recuperada. Hay más, las víctimas de la siniestra transición, víctimas de las que nadie quiere saber, se ocultan y se intenta olvidarlas, nosotros gritamos sus nombres, como hicimos durante los actos del 14 de abril, no debemos  dejar que desaparezcan como si no hubiesen existido.

Yo nací en España y se la losa de silencio que se abatió sobre nosotros, nada sabíamos de la guerra, no podíamos preguntar, no podíamos  hablar, el miedo nos atenazaba. Llegué a Francia, debí exilarme, la policía me buscaba momo anti-franquista, allí conocí a los exilados, un exilio que ni siquiera sabia que hubiese existido, trabajé en la Oficina de Refugiados OFPRA y allí fuí contratada para hacer las fichas de los españoles muertos en el campo de exterminio de Mathausen, como experiencia de memoria fue aterradora.

A la muerte de Franco dejamos pasar unos años y mi marido, mi hijo pequeño y yo fuimos en busca de la tumba de su padre, fusilado en Oviedo, llegamos los tres al cementerio, donde sabíamos que se fusilaba a los republicanos. Preguntamos al guardián que empezó inmediatamente a gritarnos,- aquí no hay fusilados, largo de aquí o llamo a la policía,- nos marchamos, mi marido murió sin saber donde estaban los restos de su padre, yo los encontré muchos años después, estaban allí, en la fosa de Oviedo, 1600 fusilados, allí donde no había ninguno, al decir de los fascistas.

Debemos abrir las fosas, es nuestro deber recuperar los restos de nuestros parientes, pero es el Estado quien debe hacerlo, los asesinatos no son delitos que se deban perseguir a instancia de parte, el Estado debe investigar los crímenes, recuperar los cuerpos, encontrar a los criminales y pedir responsabilidades, en cada fosa debe intervenir un juez para que haya constancia de los hechos, después han de conocerse todos los nombres de los asesinados, quienes los mataron y porque, sólo esto es legal. Pensemos en que el gobierno de este país deja a miles de sus habitantes sin reposo en tumbas, tirados en las cunetas y sin querer saber quien es responsables de estos hechos, quienes son los criminales, por eso no es un gobierno legal, esta fuera de cualquier democracia Europea y no responde a lo que se puede esperar de un país civilizado, sigue bajo el yugo de la dictadura.

Gracias por vuestra atención.